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Contenido
- Qué es la DGOJ y qué supervisa
- Cómo verificar la licencia de un operador
- Operadores con oferta específica de LoL en España
- Criterios para evaluar una casa: margen, cobertura, live, cash out
- Bonos de bienvenida y límites publicitarios bajo el RD 958/2020
- Métodos de pago, verificación KYC y retiradas
- Por qué evitar operadores offshore sin licencia
- Preguntas sobre casas de apuestas LoL reguladas
La primera vez que un compañero de co-casting me pidió consejo sobre dónde apostar a un Bo5 de la LEC, le contesté con una pregunta que le desconcertó: «¿El operador que tienes abierto aparece en el buscador de la DGOJ?». Nueve años cubriendo el circuito español me han enseñado que la única frontera que importa al abrir cuenta no es la del bono ni la del margen: es la de la licencia. Y es una frontera invisible hasta que te la enseñan.
Esa distinción define toda esta guía. En España, apostar a League of Legends no es legal de forma genérica; es legal solo con operadores autorizados por la Dirección General de Ordenación del Juego. El resto es zona gris o directamente zona ilegal, por muy vistosas que sean sus cuotas de Worlds o sus promociones de bienvenida, exactamente las que el Real Decreto 958/2020 prohíbe ofrecer dentro del sistema regulado. La diferencia la sufren cada año los que confían en webs offshore: cuando Hacienda, la DGOJ o el propio operador deciden cerrar el grifo, el dinero está atrapado.
En lo que sigue desmonto la fachada. Qué supervisa realmente la DGOJ, cómo se comprueba una licencia en dos minutos, qué diferencia a un operador con vertical seria de LoL de otro que solo ofrece el ganador de Worlds, qué dice la letra pequeña del RD 958/2020, cómo funciona el KYC, y por qué la DGOJ reparte sanciones de ocho cifras a quien opera desde fuera.
Qué es la DGOJ y qué supervisa
Voy a contarte una anécdota que resume bien el malentendido más extendido. Hace un par de años, en una mesa redonda con creadores de contenido de LVP, escuché decir que «la DGOJ regula los juegos». No exactamente. La DGOJ regula a los operadores. A ti, como usuario, te protege de forma indirecta: su trabajo es que la casa con licencia cumpla unas reglas duras. Si las incumple, pierde la licencia. Y con ella pierde el derecho a tener tu dinero en custodia.
La Dirección General de Ordenación del Juego es el organismo que, dentro del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, supervisa el juego online en España. Nació con la Ley 13/2011, que por primera vez sacó las apuestas por internet del limbo jurídico y creó un régimen de concesiones. Desde entonces la DGOJ emite licencias, audita a los operadores, publica estadísticas trimestrales y levanta expedientes sancionadores. Sus boletines son la fuente primaria más fiable del mercado español.
Esas cifras importan. El mercado regulado de juego online cerró 2024 con un GGR de 1.454,59 millones de euros, un 17,61 % más que el año anterior, y las apuestas deportivas online crecieron un 23,8 % interanual. A cierre del Q2 de 2025 había 77 operadores con licencia y 64 con al menos una activa. Esa lista es pública en el buscador oficial.
¿Qué supervisa exactamente la DGOJ en el día a día? El perímetro es amplio y te afecta más de lo que parece. Autoriza y renueva licencias generales (para una familia de juegos, por ejemplo apuestas deportivas) y singulares (para una modalidad concreta dentro de esa familia). Aprueba los sistemas técnicos del operador, incluyendo el generador de números aleatorios y el módulo de cuotas, antes de que esos sistemas puedan tocar dinero real. Controla las protecciones de juego responsable: la DGOJ mantiene el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, el famoso RGIAJ, y exige a cada operador comprobar contra esa base de datos antes de permitir un depósito. Y vigila la publicidad, ámbito donde el RD 958/2020 cambió el tablero de golpe en noviembre de 2020.
La ministra del ramo en 2025, al presentar los datos de la encuesta ESTUDES sobre menores y juego, lo expresó con una frase que resume bien la filosofía del regulador: este estudio «es una herramienta importante para identificar con claridad los riesgos del juego en la población más joven, con el fin de actuar con mayor eficacia en la prevención del inicio temprano y las prácticas problemáticas en menores». Es decir: el objetivo no es recaudar, es prevenir daño. Esa mentalidad impregna todo lo que la DGOJ exige a un operador, incluidos los que ofrecen League of Legends.
Y ojo con la interacción entre regulador y competencia. La DGOJ tiene convenios con entidades deportivas y con la Esports Integrity Commission para compartir información cuando aparecen patrones sospechosos. Ese canal, poco visible para el apostador de a pie, es el que permite detectar manipulación de mercados prop en partidos de competiciones con apuestas. La licencia no es solo un sello, es una puerta de entrada a un sistema entero de control.
Cómo verificar la licencia de un operador
Verificar una licencia lleva menos tiempo que leer el pie de página de una web de apuestas. Te lo voy a enseñar como se lo enseño a cualquiera que me escribe por privado antes de abrir cuenta, porque el proceso no tiene misterio y casi nadie lo hace.
Paso 1: buscador oficial de operadores
La DGOJ publica un buscador de operadores en su sede electrónica. Escribes el nombre comercial o la razón social y el sistema te devuelve la ficha con el tipo de licencia, el estado de vigencia y el número de inscripción. Si el operador no aparece, no hay licencia. No hay «pendiente de trámite», no hay «licencia europea reconocida», no hay «licencia de Curazao». En España la licencia la emite la DGOJ o no existe.
Conviene buscar por razón social más que por marca. Muchos operadores internacionales operan en España a través de una sociedad local y la marca comercial puede no coincidir al pie de la letra con la empresa que firma la licencia.
Paso 2: la doble capa de licencia
La Ley 13/2011 distingue dos tipos de licencias. La licencia general se concede por familia de juegos: apuestas, casino, concursos. Es el marco amplio que dice que una empresa puede operar en España. La licencia singular es la que habilita una modalidad concreta dentro de esa familia, por ejemplo «apuestas deportivas de contrapartida». Para ofrecer League of Legends lo que importa es esta segunda, porque los esports se integran en esa categoría.
La ficha del buscador te muestra ambas capas. Si solo ves licencia general pero no la singular específica, el operador no tiene autorización para aceptar apuestas en ese tipo de competición.
Paso 3: sellos visibles en la web
Todo operador con licencia está obligado a mostrar en su web el sello «juego seguro» de la DGOJ y un enlace a la página oficial del regulador, generalmente en el pie. Pincha ese enlace: debe llevarte a la sede electrónica de la DGOJ, no a una réplica. Si apunta a un PDF estático o a una página interna del operador con la palabra «licencia» en mayúsculas, algo huele raro.
También busca la referencia al RGIAJ y un enlace al programa de juego responsable del operador. Todo operador con licencia española tiene obligación de ofrecer herramientas de autolimitación y de consultar el RGIAJ en cada depósito. Si ninguna de esas menciones aparece, estás ante una web que no cumple con la normativa nacional.
Paso 4: contrastar con los boletines trimestrales
La DGOJ publica cada tres meses un informe donde detalla cifras agregadas del mercado. Para el Q2 de 2025 la cifra fue 410,3 millones de euros de GGR con un crecimiento interanual del 18,5 %. Si un operador no aparece en los agregados de trimestres recientes, puede ser indicio de que su operativa está en trámite de cese o reestructuración. No es prueba definitiva, pero es una alarma más. La DGOJ también publica la relación de procedimientos sancionadores con carácter anual, y ahí, con nombre y apellidos, verás quién ha sido multado y por qué.
Operadores con oferta específica de LoL en España
Aquí entra un matiz que conviene subrayar desde el principio: no voy a hacer ranking. No porque no tenga opinión, sino porque el ranking envejece mal y porque la promoción de operadores concretos está regulada en España. Lo que sí tiene sentido es describir qué tipos de operadores con licencia DGOJ ofrecen League of Legends y qué diferencias estructurales hay entre ellos.
El primer grupo son las multinacionales británicas y maltesas con presencia histórica en España. Marcas como Bet365, William Hill, 888 o Betway llegaron con el modelo ya probado en Reino Unido y volcaron su vertical de esports completa sobre el mercado español en cuanto obtuvieron licencia singular. Suelen ofrecer mayor profundidad de mercados en Worlds, MSI y ligas regionales, integran streaming en directo en muchas retransmisiones oficiales y tienen cash out operativo en la práctica totalidad de los partidos. El precio que pagas es que sus cuotas en LoL tienden a alinearse con el producto global, no con la demanda española, lo que a veces significa márgenes algo más altos en ligas menores.
El segundo grupo son los operadores de capital español. Sportium, Codere, RetaBet, JOKERBET o Kirolbet. Aquí la cobertura de LoL es más irregular: las principales competiciones internacionales están cubiertas, pero la LVP SuperLiga aparece solo en parte de ellos y con listas de mercados más reducidas. La ventaja suele estar en el servicio al cliente y en la integración con métodos de pago locales como Paysafecard o transferencia inmediata desde banca española.
El tercer grupo son operadores especializados o verticales esports dentro de casas generalistas. Este perfil creció en el último ciclo: operadores con licencia DGOJ que destinan recursos específicos a esports y particularmente a League of Legends por volumen de demanda. Lo reconocerás porque en su web hay una sección de esports con subdivisión por juego, no una categoría genérica enterrada en «otros deportes». Ahí encontrarás props específicos de LoL (first blood por mapa, total de torres, dragón alma), mercados por mapa individual en Bo5 y a veces integración con feeds de estadísticas del partido.
¿Cubren todos la LVP SuperLiga con mercados propios? No. La LVP es un producto relativamente nicho fuera de España y para un operador internacional no siempre compensa contratar el feed. La jornada inaugural de la LVP SuperLiga 2025 entre KOI Academy y UCAM Esports Club superó los 90.000 espectadores simultáneos: es un producto con tracción doméstica que algunos operadores siguen subestimando. Si tu apuesta se centra en la liga nacional, verifica antes de registrarte si el operador ofrece mercados activos para partidos de SuperLiga.
Un operador serio de LoL se reconoce por cuatro rasgos combinados: abre mercados al menos 24 horas antes del partido, mantiene mercados abiertos en directo con latencia razonable, cubre tanto las ligas mayores como los torneos internacionales clave (First Stand, LCK Cup, MSI, Worlds) y publica reglas específicas de settlement para esports. Si falta alguno de los cuatro, estás ante un operador que ofrece LoL como decoración, no como producto real.
Criterios para evaluar una casa: margen, cobertura, live, cash out
Si tuviera que quedarme con una sola métrica para evaluar a un operador, sería el margen. El resto son comodidades; el margen es el precio que pagas cada vez que apuestas, lo sepas o no. En 2025 la IBIA registró 300 alertas de apuestas sospechosas a nivel global, un 29 % más que el año anterior y cifra récord histórica. Los operadores que mejor vigilan su libro (y por tanto detectan y reportan patrones extraños) suelen ser los que mantienen márgenes competitivos, porque su seguridad les permite ajustar cuotas con menos miedo.
El margen y cómo medirlo
El margen del operador, también llamado overround o vig, es el porcentaje que se queda la casa por encima de la probabilidad real de los eventos. En un mercado a dos resultados (ganador del mapa), si sumas las probabilidades implícitas de ambas cuotas decimales y te da 1,08, significa que hay un 8 % de sobrecarga. Cuanto más bajo, mejor para ti.
Para LoL el margen razonable en ganador de serie de una liga mayor (LEC, LCK, LPL) se mueve entre el 4 % y el 7 %. Por encima del 8 % estás ante un libro conservador; por encima del 10 % hay un problema. En mercados prop (first blood, primer dragón, total de kills) los márgenes son sistemáticamente más altos: ahí es habitual ver 10-12 %, y no debería sorprenderte.
Cobertura de mercados
Cobertura no es solo «qué torneos», es qué mercados por partido. Un operador serio abre, como mínimo, ganador de serie, ganador de mapa individual, hándicap de mapas, total de kills por mapa y los tres props clave: first blood, primer dragón y primer Baron. En Bo5 un operador decente ofrece mercados para cada mapa, no solo el global. La diferencia entre un libro de 15 mercados por partido y uno de 50 es enorme: los mercados secundarios son donde históricamente aparecen los errores de fijación de cuota.
Cuidado con un truco que vi varias veces: operadores que anuncian «mercados para League of Legends» y al abrir la ficha solo hay ganador de serie. Si son menos de diez mercados para un Bo5 de playoffs de LEC, no es un producto serio.
Live betting y latencia
El live en LoL es un animal peculiar. El delay oficial de la retransmisión de Riot ronda los tres minutos y el operador trabaja con su propio delay adicional para protegerse de integridad. Lo que ves en el stream va entre 30 segundos y dos minutos por detrás del servidor, y la cuota que ves en la web refleja el servidor, no tu stream. Si apuestas live sin entender esto, estás apostando a ciegas sobre información obsoleta.
Para evaluar el live fíjate en tres indicadores: si mantiene los mercados abiertos durante teamfights, si ofrece cash out durante el Baron o solo en ganador, y si el refresco de cuotas responde al estado del gold diff. Un live de calidad baja congela cuotas cada 30 segundos o las mueve a saltos bruscos que delatan falta de modelado.
Cash out y reglas de settlement
El cash out te permite cerrar una apuesta antes del final del evento por un valor calculado en tiempo real. Para LoL es especialmente útil porque las partidas tienen momentos de inflexión bien marcados (primera Baron, alma del dragón, torreta del nexo) y la volatilidad entre esos momentos es enorme. Los operadores más completos permiten cash out parcial: retirar un porcentaje y dejar el resto vivo. Ese es el estándar al que aspirar si piensas operar en directo.
Último criterio, el más ignorado: ¿qué pasa si un partido se pospone, si hay un sustituto tras fijarse la cuota, si hay un remake en el mapa 1? Un operador serio publica reglas específicas para esports, accesibles desde la ficha. Si solo tiene reglas genéricas de «deportes», tarde o temprano habrá una disputa que resolverá a su favor. Como resumió Khalid Ali, CEO de la IBIA, en el informe de integridad de 2025, los datos del año refuerzan un patrón familiar: el riesgo se concentra donde hay menos vigilancia. En LoL esa vigilancia empieza en las reglas del libro.
Bonos de bienvenida y límites publicitarios bajo el RD 958/2020
Noviembre de 2020. Un amigo que llevaba años cobrando de un club de LEC me llamó tras conocer el BOE del Real Decreto 958/2020 con una frase que todavía recuerdo: «se acabó la fiesta». Tenía razón y se equivocaba a partes iguales. Se acabó la fiesta publicitaria que dio lustre al sector durante la segunda mitad de los 2010, pero se abrió una fase en la que los operadores tuvieron que reinventar cómo captan y retienen usuarios.
El Real Decreto 958/2020, popularmente llamado Ley Garzón por el ministro que lo impulsó, entró en vigor el 4 de noviembre de 2020 y estableció un marco muy restrictivo para las comunicaciones comerciales. Los tres puntos clave: la publicidad audiovisual de casas de apuestas solo puede emitirse entre la 1:00 y las 5:00 de la madrugada; se prohíbe el patrocinio de nombres de instalaciones deportivas y la presencia de marcas de operadores en camisetas; y se impide ofrecer bonos de bienvenida, de captación o promociones similares a usuarios nuevos no verificados. Para dimensionarlo: en 2020, justo antes de la entrada en vigor, los operadores de juego en España invirtieron alrededor de 229 millones de euros en publicidad y patrocinios. La cifra se hundió al año siguiente.
Qué se puede y qué no se puede ofrecer
Un operador con licencia DGOJ no puede ofrecerte un bono de bienvenida por darte de alta. Si lo ves, asume que estás fuera del sistema regulado o que el operador está incumpliendo. Lo que sí puede ofrecer son promociones dirigidas a usuarios ya registrados y verificados, siempre con condiciones transparentes y siempre por debajo de los límites que fija la DGOJ. Esa es la diferencia entre una promoción legítima para un usuario con antigüedad y una captación agresiva dirigida al recién llegado.
En esports esto se nota mucho. Si aterrizas en un portal con anuncios de «500 euros de bienvenida para Worlds» probablemente estás ante un afiliado promocionando un operador offshore. Los operadores DGOJ simplemente no pueden desplegar ese mensaje. Lo que verás, como mucho, son promociones vinculadas a rendimiento (cashback sobre pérdidas semanales, mejora de cuota puntual) limitadas en importe y con condiciones visibles.
La Sentencia del Supremo 527/2024
El panorama se complicó en abril de 2024 cuando el Tribunal Supremo, en la Sentencia 527/2024, anuló parcialmente el RD 958/2020. El Supremo consideró que algunos preceptos (entre ellos los relativos a patrocinios deportivos y a personas con notoriedad pública) no podían fijarse por simple decreto y requerían norma con rango de ley. Varios capítulos quedaron en vilo y el Gobierno respondió con una enmienda legal (la enmienda 176 al Proyecto de Ley de servicios de atención a la clientela) para reintroducir por vía legal lo que el Tribunal había anulado por vía decretal.
¿Qué significa esto para ti como apostador? Que hay elementos del RD que han ido y venido. En 2025 reaparecieron patrocinios de casas de apuestas en algunos equipos deportivos nacionales; el sector LoL fue cauteloso, pero el ruido legal dio margen a maniobras impensables un año antes. La norma vigente es un mosaico, pero la prohibición de bonos de bienvenida sigue en pie.
Por qué importa para LoL
LoL es un ecosistema especialmente sensible a estos cambios por la juventud de su audiencia: los apostadores de 18 a 25 años representan el 44 % del total global de apostadores de esports, exactamente el rango de edad que el RD 958/2020 pretende proteger con sus restricciones publicitarias. Si ves una mención de casa de apuestas en un equipo o liga española, siempre es dentro del margen legal vigente, no fuera. Ese dato te sirve de filtro indirecto: el operador que opera con licencia DGOJ es el que tiene los recursos y el incentivo para mantenerse dentro de las normas.
Métodos de pago, verificación KYC y retiradas
Una mañana recibí un mensaje de alguien preguntándome por qué un operador le había pedido una fotografía del DNI y una selfie. Pensaba que era un intento de phishing. No lo era: era KYC, el proceso de «Know Your Customer» que la DGOJ exige a todos los operadores con licencia. Si algo te pide un operador DGOJ siempre, es la identificación completa antes de permitirte depositar o jugar. Cuando no te la piden, deberías alarmarte.
Verificación de identidad
El KYC para apuestas en España combina tres elementos: validación del documento oficial (DNI, NIE o pasaporte UE), comprobación contra el RGIAJ y verificación de edad. El operador está obligado a hacerlo antes del primer depósito o, como tarde, antes del primer retiro. El proceso típico consiste en subir foto del documento por ambas caras, completar una prueba de vida (selfie con gesto o grabación corta) y, en algunos casos, aportar justificante de domicilio si hay dudas con los datos.
Conviene hacerlo bien a la primera. Los rechazos por foto borrosa, documento caducado o datos que no casan con los del registro son la principal causa de retrasos.
Métodos de pago aceptados
Los operadores DGOJ admiten el catálogo habitual: transferencia bancaria, tarjeta de débito o crédito (con limitaciones crecientes desde 2024 en crédito), monederos electrónicos como PayPal o Skrill, y métodos locales como Paysafecard o Bizum en los operadores que lo han integrado. Una advertencia: desde 2024 varias entidades bancarias españolas restringen por defecto las operaciones con juego online, incluso con operadores DGOJ. Si tu tarjeta no funciona, probablemente es una regla interna del banco. Llama al banco o usa un método alternativo.
Tema aparte son las criptomonedas. Los operadores con licencia DGOJ no aceptan criptomonedas como medio de pago: la normativa española no contempla ese canal dentro del juego regulado. Si un operador anuncia «apuestas con Bitcoin» y dice operar en España, está operando fuera del sistema.
Retiradas y tiempos
El plazo estándar de retirada en un operador DGOJ va de 24 horas para monederos electrónicos a tres o cinco días laborables para transferencia bancaria. El factor que más alarga el plazo es la verificación adicional: si es tu primera retirada, si es por importe grande o si el sistema detecta anomalías, el operador puede pedirte documentación extra antes de liberar el dinero. Eso no es abuso, es obligación legal.
Un detalle fiscal que muchos pasan por alto: las ganancias por apuestas tributan en el IRPF. Tú las declaras en la casilla correspondiente de rendimientos del capital mobiliario o ganancias patrimoniales, según el régimen. El operador genera un informe anual con el resultado neto a disposición del usuario, y ese documento es el que usarás para la declaración. En operadores offshore no tienes ni trazabilidad.
Qué sucede si el operador pierde la licencia
Los operadores con licencia DGOJ están obligados a mantener los fondos de los jugadores segregados en cuentas bancarias separadas de la operativa propia. Si un operador cierra o pierde la licencia, existe un procedimiento de devolución de saldos supervisado por la DGOJ. No es instantáneo y puede llevar meses, pero el dinero está protegido porque no forma parte del patrimonio del operador en sentido estricto. Fuera del sistema regulado, en cambio, no hay garantía alguna.
Por qué evitar operadores offshore sin licencia
Vamos a poner cifras sobre la mesa. En el segundo semestre de 2024 la DGOJ emitió sanciones por un total de 77,4 millones de euros; 75 de esos millones se dirigieron a 14 operadores offshore que operaban en España sin licencia. No es teoría, es la respuesta legal que da el Estado cuando detecta actividad no autorizada. Y la detecta más a menudo de lo que la gente cree.
Offshore significa, simplificando, operador registrado en jurisdicciones laxas (Curazao, Costa Rica, Filipinas) que acepta usuarios españoles sin licencia de la DGOJ. El mensaje comercial que te llega suele ser atractivo: mejores cuotas, bonos enormes, criptomonedas, ausencia de KYC, catálogo ilimitado. Todo eso es cierto en apariencia y falso en la práctica. Las cuotas son agresivas pero los límites de stake son ínfimos si identifican que ganas. Los bonos tienen requisitos de rollover que los hacen inalcanzables. La ausencia de KYC significa que el operador no puede garantizarte identidad ni devolución: si decide cerrar tu cuenta por «uso fraudulento», tú no eres nadie ante él.
Los riesgos concretos se ordenan así. Primero, financiero: sin segregación de fondos, tu saldo está en el balance del operador. Si quiebra o decide irse, adiós. Segundo, legal: la titularidad de una cuenta en operador sin licencia DGOJ es legal para el usuario individual (la sanción recae sobre el operador), pero no puedes reclamar ante ningún organismo español si hay disputa. Tercero, integridad: los operadores offshore no están en las redes de vigilancia de la ESIC ni de la IBIA, y son el canal preferido por los apostadores que intentan manipular partidos. Apostar allí es participar de forma indirecta en un circuito donde la probabilidad de fraude es estructuralmente mayor.
Las 300 alertas de apuestas sospechosas que la IBIA emitió en 2025 vinieron mayoritariamente de operadores miembros, y los operadores DGOJ relevantes están entre ellos. Esa red de información es la que protege al apostador legítimo: cuando un patrón de apuestas raras aparece en varios operadores coordinados, se investiga y se cancelan apuestas si procede. En un operador offshore ese flujo no existe. La integridad competitiva, para bien o para mal, solo protege al que está dentro del sistema regulado, ese mismo sistema sobre el que se apoyan las apuestas de League of Legends cuando se hacen desde España con garantías reales.
Preguntas sobre casas de apuestas LoL reguladas
Cierro con las tres preguntas que recibo más a menudo por privado cuando publico sobre este tema. Si te has quedado con dudas tras la guía, probablemente caen en alguna de estas tres.
¿Qué diferencia hay entre una licencia singular y una general de la DGOJ?
La licencia general autoriza al operador a trabajar dentro de una familia de juegos (por ejemplo, apuestas deportivas) en España. La licencia singular habilita una modalidad específica dentro de esa familia, como apuestas deportivas de contrapartida, que es la categoría que engloba League of Legends. Un operador puede tener la general y no la singular concreta que necesita para ofrecer un producto determinado. Siempre conviene verificar que ambas capas están vigentes en el buscador oficial de la DGOJ antes de abrir cuenta.
¿Puedo abrir cuenta en una casa sin licencia DGOJ desde España?
Técnicamente puedes acceder a muchos operadores offshore desde una conexión española, pero estás fuera del sistema regulado. No hay protección legal española, los fondos no están segregados, el KYC puede ser opaco y no tienes a quién reclamar si hay disputa. Además, las ganancias siguen siendo fiscalmente declarables pero la trazabilidad es más compleja. La recomendación práctica es abrir cuenta únicamente con operadores que aparezcan en el buscador oficial de la DGOJ con licencia singular de apuestas deportivas vigente.
¿Qué pasa con mi dinero si un operador pierde la licencia?
Los operadores con licencia DGOJ están obligados a mantener los saldos de los usuarios segregados en cuentas bancarias separadas de la operativa propia. Si un operador pierde la licencia o cierra, la DGOJ supervisa un procedimiento de devolución de saldos. El proceso no es instantáneo (puede llevar semanas o incluso meses) pero los fondos están protegidos porque legalmente no forman parte del patrimonio del operador. Fuera del sistema regulado esta protección no existe.